LNME.

Pertenecer / Cuaderno 04

Quedarse: una palabra con espacio dentro

Quedarse puede parecer una palabra quieta. Sin embargo, dentro caben muchos movimientos: hacer planes, echar raíces, cambiar de vida sin perder todos los puntos de apoyo.

Lo que importa es poder elegir

Hay quien quiere salir, conocer otra ciudad o empezar de nuevo. Hay quien quiere seguir cerca de su gente. Ninguna de esas decisiones necesita una justificación heroica. La pregunta importante es cuánto espacio tenemos para tomarlas.

Nos interesa distinguir entre una mudanza elegida y la sensación de no tener alternativa. Cambiar de lugar puede ser una alegría. También puede traer una despedida que nadie quería. La misma acción contiene experiencias muy diferentes.

Raíces que no sean fronteras

Poder quedarse no significa cerrar la puerta a quien llega. Un barrio necesita espacio para las memorias que ya están y para las vidas que empiezan a formar parte de él. La pertenencia pierde sentido cuando se convierte en una frontera.

Pensamos las raíces como relaciones, no como títulos de propiedad sobre una calle. Alguien puede sentirse en casa después de muchos años o encontrar esa sensación en un encuentro reciente. No hay una única manera de llegar a un lugar.

Un poco de espacio para imaginar

En el lenguaje de LNME, espacio significa más que superficie. Puede ser tiempo para descansar, intimidad, continuidad o la posibilidad de decidir. Son cosas distintas, pero todas necesitan condiciones para existir.

Este es el terreno de nuestro proyecto cultural: pensar esas palabras, darles forma gráfica y compartir una mirada sobre la vida cotidiana. Una frase no es una solución de vivienda. Puede ser una manera de nombrar algo que importa.

Que irse sea una posibilidad. Que quedarse también lo sea.

LNME.

La Necesidad Merece Espacio.
Una mirada cultural al derecho a habitar.